Trucos para ahorrar dinero día a día

Cuando somos pequeños nos enseñan la importancia que tiene el dinero, sobre todo a la hora de gastarlo. Pero si tus padres no han sido responsables a la hora de ahorrarlo, es posible que tu hayas crecido también sin saber cómo crear un buen hábito de ahorro.

A continuación vamos a ver algunos de los trucos más sencillos más efectivos que puedes aplicar en tu vida diaria para ahorrar una mayor cantidad de dinero al mes.

1 – Utiliza el dinero en efectivo:

Un buen truco para evitar las compras compulsivas es disponer de todo el dinero mensual en efectivo, y salir de casa justo con el dinero que necesitamos gastar.

Usar dineroUna vez que cobremos nuestro salario o pensión, lo sacamos íntegramente del banco y lo tenemos en casa en diferentes obras. Si sabes planear los gastos mensuales, podrás destinar las diferentes partes a cada uno de los hombres.

Los gastos de comida, los gastos destinados a la electricidad, los gastos destinados a la ropa…

Psicológicamente, pagar con dinero en efectivo duele más que pagar con tarjeta, con el móvil o haciendo compras por Internet.

Si no disponemos de dinero en la cuenta bancaria, será mucho más difícil que podamos utilizar una tarjeta de crédito o que realicemos compras online.

Al acudir al supermercado con la lista de la compra, ya sabemos de antemano el precio que vamos a pagar. Conviene que anteriormente habíamos consultado los precios en los catálogos o en tickets anteriores para destinar la cantidad de dinero en metálico correcta. Una vez allí, en el supermercado, no podremos salirnos de nuestro presupuesto, tal y como haríamos con una tarjeta de crédito.

A la hora de pagar la gasolina, también podemos elegir una cantidad exacta y guardar un billete para la ocasión. En el momento en que nos ofrecen una chocolatina un gasto extra, será muy difícil que podamos aceptar la tentación.

2 – Retira un 10%:

Otro truco interesante y que afecta psicológicamente nuestra mente es el hecho de retirar de nuestro sueldo mensual un 10% nada más cobrarlo.

Debemos hacernos a la idea de que podemos sobrevivir todo el mes con un 90% de nuestro sueldo. Puedes gestionar este tipo de tareas de hacer las automatizadas, de modo que la cantidad exacta de dinero sea destinada a otra cuenta de ahorro, o algún depósito de mayor rentabilidad.

Aconsejamos introducir el dinero ahorrado en depósitos que no permitan retirar el saldo durante un tiempo establecido. En caso de necesitarlo, por causas de urgencia, la mayoría de estos depósitos te devuelven el dinero, pero suelen cancelar los intereses generados.

3 – Calcula el precio en horas y no en dinero:

Otro truco para reducir nuestras compras compulsivas es tratar de calcular el precio que vale es objeto en función de las horas de trabajo que nos ha costado realizar y no en función del dinero que cuesta en la tienda.

Cuando observé son objeto y tengas la tentación de comprarlo, plantéate la siguiente pregunta: ¿estarías dispuesto a trabajar un día entero a cambio de ese objeto? ¿Trabajarías cinco horas para con conseguir esos pantalones?

Esta manera de pensar, es bastante efectiva. Nos hace plantearnos el verdadero valor del dinero, lo que cuesta ganarlo, y por tanto tendremos un mejor sentido de la necesidad.

4 – El truco del cambio:

Una buena manera de ahorrar que a mí me funciona muy bien es el truco de guardar el cambio y todas esas monedas pequeñas que sólo sirven para que la cartera tenga mayor peso.

Guardar el cambio

Cada vez que llegues a casa, introduce en un recipiente todas aquellas monedas que consideres que son pequeñas y de poco valor. En poco tiempo, veras lo rápidamente que consigues ahorrar mucho dinero.

5 – Ponlo por escrito:

A la hora de comenzar a ahorrar, es muy importante estar convencido de que vamos a lograr nuestro propósito. Muchos estudios determinan que aquellas personas que escriben en un papel sus objetivos, suelen tener significativamente mucho más éxito que aquellas personas que no lo hacen. El 61% de las personas que escriben sus objetivos suelen alcanzarlos, mientras que aquellos que únicamente lo mantienen en su mente, sólo el 43% consiguen cumplirlo.

Utiliza este truco y escribe en un papel o la cantidad de dinero que deseas ahorrar. También conviene que escribas la fecha exacta en la que quieres que se haya cumplido tu objetivo. Divide la cantidad total en 10 partes, y estima una fecha aproximada para ir consiguiendo cada una de ellas.

Trata de apuntar de manera habitual los logros pequeños que vas consiguiendo. Al dividir la cantidad de ahorro en pequeños objetivos, es más fácil motivarse e ir consiguiendo acercarse a la cantidad total.

6 – El truco de los 30 días:

Existe un truco que te ayudará a ahorrar dinero y que puedes aplicar cuando la compra que quieres realizar sea elevada. Por ejemplo, si lo que queremos comprar, es mayor o igual a la cantidad de medio sueldo mensual :(un teléfono de alta gama, un televisor de 40 pulgadas, un coche, crucero de 15 días por las islas Malvinas…)

El truco de los 30 días, nos indica que este tipo de productos pueden esperar. No tenemos la necesidad de buscar la gratificación instantánea. Cada vez que uno de estos productos aparezca nuestra mente, no cerremos las puertas a su compra, pero pongamos una lista de espera de 30 días.

Lo que suele ocurrir, después de 30 días de espera, es que la urgencia por comprar este tipo de productos, a veces desaparece. No nos damos cuenta, pero las circunstancias temporales suelen influir para que realicemos las compras sin pararnos a pensar.

Seguramente, dentro de 30 días ya no anuncien tanto ese producto por televisión. Seguramente, dentro de 30 días, los amigos ya no hablen tanto de ese producto, ni esté tan de moda. A menudo, después de un mes, descubrirás que la urgencia por comprarlo desaparece. Resulta increíble, la cantidad de dinero que te puedas ahorrar.

No tienes que renunciar al objeto. No se trata de negarlo ni de renunciar a él. Simplemente, se trata de esperar 30 días para darse cuenta si realmente lo necesitas o no. Durante la espera, pueden aparecer mejores perspectivas y mejores opciones donde realmente valga la pena invertir nuestro.

7 – Beber más agua:

Resulta curioso, pero el hecho de aumentar nuestra ingesta de agua, no sólo permite obtener grandes beneficios para la salud, sino que también supone un excelente remedio para ahorrar dinero en casa.

Beber más agua

Beber un gran vaso de agua antes de cada comida permite que nuestro organismo se sienta lleno y alcance mucho antes la sensación de saciedad. Guarda las sobras de la comida como complemento para la cena, y las sobras de la cena como complemento de la comida del día siguiente.

Un vaso de agua conseguirá hidratarnos, y mantendrán alejadas las calorías de más. Tengamos en cuenta, que la mayoría de personas tardan en darse cuenta de que están saciados, y es por ello que no dudan en comer un postre. Justamente el postre es el alimento con menor cantidad de nutrientes y con mayor cantidad de calorías vacías.

Haz la prueba, bebe un vaso de agua antes de cada comida, y seguramente notarás un considerable ahorro a final de mes. Y todo esto, sin tener en cuenta el ahorro que conlleva los gastos médicos que suponen las enfermedades derivadas de la obesidad, tales como la hipertensión, la diabetes…

Ya sea en casa, o cuando sales a comer fuera en un restaurante, adquiere el hábito de pedir agua. De esta manera ahorrarás dinero en la cuenta. No tendrás la necesidad de gastar en caras botellas de vino, ni de pedirte ese postre edulcorado que necesitas para acabar de sentir lleno tu estómago.

Por último, recomendamos el consumo del agua del grifo. No sientas vergüenza de pedirla. En ciudades como París, que disponen de una red fluida de agua con un alto tratamiento y de una perfecta calidad, es habitual que en los restaurantes te sirvan una jarra con agua del grifo.

Si tu ciudad mantiene unas instalaciones aceptables, no tengas miedo en consumirla de manera habitual. Ahora bien, si viajas a países menos desarrollados, acostúmbrate a solicitar agua embotellada, y vigila que no venga desprecintada. Tú debes ser la primera persona en abrir la botella.

Si el sabor o el gusto del agua de tu ciudad no es de tu agrado, puedes ahorrar dinero utilizando filtros, o jarras preparadas para disminuir la cal o el exceso de cloro. El consumo de agua embotellada siempre resultará más caro.

Si no queda otro remedio que comprar botellas, las garrafas de mayor cantidad de litros siempre serán más baratas que las de menor cantidad. Aprovecha las ofertas y utiliza los rincones de tu casa para almacenar el agua.

8 – Cultivar tu propio jardín:

No es necesario que dispongas de un gran terreno para comenzar a cultivar tu propio jardín. Podrías comenzar a plantar tu propia cosecha en la terraza de tu casa. Ni siquiera es necesario que tu terraza sea grande.

Es increíble la cantidad de videos y tutoriales que hay en Internet sobre cómo cultivar nuestros propios alimentos. Aquellas personas que no dispongan de espacio, pueden utilizar lo que se llama el cultivo vertical, en el que las plantas pueden colgar en diferentes alturas.

La información atenemos al alcance de la mano. No es necesario comprar ningún libro ni ningún manual. Eso si, para empezar, será necesario desembolsar una pequeña cantidad de dinero para la compra de la tierra, los utensilios de jardinería, tiestos, regaderas, semillas…

Cultivar tu propio jardín te va a permitir muchos beneficios y un notable ahorro al final del año. No solamente reducirás el gasto de comida del supermercado, sino que consumirás alimentos mucho más sanos, a los que no se les ha añadido ningún conservante, ni ningún pesticida.

Cultivar tu propio jardín es una actividad que permite reducir el nivel de estrés. Puedes comenzar con una simple maceta, e ir añadiendo plantas según vayas tomando confianza.

El mejor alimento, es aquel que se consume recién recolectado. Haz la prueba, y notarás una gran sensación placentera al alimentarte con tus propios recursos. No hay nada más gratificante.